
Clasificación manual
Una cantidad insignificante de los residuos mundiales se clasifica en grandes plantas mecanizadas de procesamiento. Las instalaciones de clasificación actuales tienen sus limitaciones, incluida la gran inversión necesaria, la complejidad de las instalaciones, y su capacidad limitada para separar las partes reciclables. Por ejemplo, en el procesamiento de residuos combinados, las cantidades recuperadas como materias primas a menudo son reducidas. Incluso en Europa una gran cantidad de personas son empleadas en la clasificación manual, recuperando las materias primas utilizables de cintas transportadoras.
La clasificación manual, sin embargo, tiene muchos problemas, incluida la exposición a microbios, polvo, material particulado y productos químicos; falta de ergonomía, riesgo de lesiones y problemas de motivación; los problemas sociales existentes en muchos países, y los altos costos e ineficiencia del proceso. No parece haber un futuro para la clasificación manual. En la clasificación manual de los residuos típicos, sólo se recupera un par de puntos porcentuales. Una eficiencia del 10% en el procesamiento manual de residuos combinados es un logro notable. Sin mencionar que la normativa europea prohíbe en la práctica, desde 1975, la clasificación manual de los residuos.